Ser único. Ser feliz.

- Eso no es normal

- Lo sé. Pero, ¿quién quiere ser normal?

domingo, 27 de octubre de 2013

Somos ciclón,que no se me olvide.

Mira cómo el  otoño alterna entre mis hojas y mis ojos,
cómo el daño me llueve y vuela por la habitación
mientras nos quedamos secos, y caemos otra vez
como hojas caducas que somos.

Lo dicen nuestros ojos, a mí no me mires. 
Que ya sabemos que no somos capaces de mirarnos sin recaer.

O al menos no entendemos (de)  la gravedad 
de lo muerto que hay que estar para caer y crujir 
al paso del que  pisa hojas recién caídas (con saña)
mientras nos rompemos en silencio.

Este otoño no quiero recaídas por muy hojas que seamos, amor.
Este otoño quiero que nos escriban encima
 historias de debajo de una manta
 y que nos doblen con cuidado, pero no que nos dobleguen.

No se me olvida aquella vez en la cocina
en la que hablamos de amor y sólo era otra caída
en la que vi claramente qué  peligroso es que te agarren los pechos
si no van a sujetarte el corazón ni a lamerte las heridas al mismo tiempo.

Somos ciclón,que no se me olvide.

Este otoño no me embarres las comisuras
que ya no sólo tiemblo con tus besos y mis dudas
sino que tengo un otoño que quiere que me cuele entre sus dedos
y la tentación entra y sale de mi habitación a su antojo (y al mío).

jueves, 5 de septiembre de 2013

Morir de arte o morir de ganas




Puestos tú y yo de Sol hasta la nuca.
Como nunca antes.
Puestos de Sol y de Fa y de Mi...
(Con lo que a mí eso me puede)


martes, 25 de junio de 2013

(Ma)ravilla = (Ma)lasaña





Gemidos de buenas noches
se cuelan entre los coches
de la calle de los pintores y los artistas. 

Piel, y labios exploradores
que se atreven con los rincones
mas ardientes que ella deja que él desvista.



El polvo de la pared y las telarañas,
el suelo frío y la maraña de pelo del desayuno
nunca faltaban en esa casa.


Y por las mañanas gemidos y arañazos
convivían con abrazos, besos y una espalda
que a ella volvía tan loca que sólo les quedaba volverse a amar.





La vida eran flores frescas cada mes
y el olor que dejaban por la casa.
La vida era esa sartén
que tenía tan buenas vistas de sus batallas.


La vida era huevos fritos también,
con pasión, zumo y tostadas.
Pero sin duda la miel
era sus respiraciones desatadas.


Se desataban como quien
quiere morir en esa cama.
Se desnudaban y después
ella dejaba de ser dama.


Esa mecedora, ese cartel
contra el que temblar de madrugada.
El lienzo a medio pintar de él
y unas ventanas que no cerraban


Despeinarse era algo que
cumplían a raja tabla
bienvenidos los gemidos que
inundaban Malasaña.






domingo, 17 de febrero de 2013

Salvavidas y a volar



Que todavía sabíamos a mar pese a las cosas que tiene la vida.Que ese sabor y ese saber no se me van con nada por más que froto y más que des-aprendo.Que si sé amar es en parte por tu culpa, pero que de poco más que de lágrimas fue el mar que compatimos al final.Y que duele, y que pesa y que araña y que no nos enfrentamos a nosotros mismos quizás por miedo a amar o quizás por no saber vivir con la mar en calma.

Admite que tú y yo siempre la mar brava. Siempre como si el mar se nos tragara si no pusiésemos todo lo que teníamos que poner para ser piratas luchando en el amar y en el amor. Meses de humedad y de huesos calados de verdades a medias. Los besos cada vez menos convincentes y el amor en decadencia,pero las medias como estilo de vida, eso sí.

Fue tormenta sin calma en el sofá, en la cocina,en la cama, y yo empeñada en ver que no llovía dentro de ti. Que el amor resiste más de lo que dura porque por más cabos sueltos que se encuentran tirados por el barco cuando se está a la deriva el miedo al naufragio deduce tierra a la vista en cualquier brillo en el horizonte.
Algunas veces pensaba que nos retábamos a duelo, pero en realidad me dolías y lo sabes. Yo lo permitía, y remaba, y te decía que perdonaba todo ese jodido dolor que me impedía nadar, y volar, y reir. Éramos grumetes cada vez más ahogados de tanto sol y tanta sal resbalando por los labios y por las mejillas. Resumiendo: El amor en metamorfosis y la mar estampándome fuerte contra las rocas de la orilla eran los ingredientes de una tortilla a la que tú no le echabas huevos ni aún cuando prometías que los traerías contigo la próxima vez.

Hubiera besado tu ingenio a distintas velocidades, pero tantos cañonazos acabaron por herirme prácticamente de muerte y así no. Así no me pidas que ignore el salvavidas que me tira ese barco que quiere curarme. Entiéndelo. Tú me hundes y él me mira y me dice que el dolor y el amor no deben de ser sinónimos en ningún caso. Así que hubo una vez, y otra, y otra, y otra hasta que dejó de haberlas y entonces te rendiste.

Sabíamos amar, pero el mundo se volvió peligroso para mí y además acabaste infectándome con tu jodida indiferencia. Que sepas que no me hundo más, que en el fondo de los pozos se encuentran las sonrisas más bonitas y pienso hacerlo. De aquí al cielo. A volar. Procura cuidarte, y recuerda que siempre serás el abrazo de mi vida.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Agarrándole la cabeza hace suyo ese cuello de cereza.


Ellos dos apagan la luz y encienden las ganas.
Locura, desenfreno, juventud: amor sin canas.

Se miran aunque no se ven,
se respiran y abrazados rien
tratando de no caer.

Ambos cuidan que sólo caiga aquello que les viste,
y él exhausto insiste en seguir siendo el dueño
de ese resuello que prefiere sentir a respirar.


Ella se marea, vacila y se recrea en la sensación
de frío y calor al mismo tiempo.
Cualquiera diría que está tiritando en pleno agosto,
por todo lo que tiembla su cuerpo.

Él susurra y acelera,
sonríe, baja la cremallera
o la sube para jugar.

Y ella desarmada le mira a la cara,
le besa en los labios y adicta a esos besos
y semidesnuda le da otra calada.


Instante de sudor, saliva y porcelana.
Metal, piel y ventana de la que llegan
las luces del garaje o del portal.

Está tensa o relajada, pero en su red.
Piensa mientras nada apoyada en la pared:

“Se atreve a rozar la barrera del seis,
mi número preferido.
Sutil, insistente y delirante
juega a escuchar el número del diablo en su oido.”




sábado, 9 de junio de 2012

Textos pasados, contextos presentes



Amanece y ahí está él: robándote más de la mitad del colchón. Deberían de juzgarle por ladrón , porque en menos de veinticuatro horas por robarte te ha robado hasta el aire.

Prometiste despertarle con el primer rayo de sol, justo a tiempo para ver amanecer, pero es como si algo te impidiera levantarte y dejar de mirarle.


Cierras los ojos y oyes como él respira a escasos centímetros de ti. Él respira, tú le miras y te sorprende verle sonriendo incluso en esas circunstancias.
Lleva un rato acercándose a tí como si quisiera tenerte cerca aún dormido, y no te desagrada. Se acerca tanto que empiezas a sentir que quieres besarle, y su resiración profunda y pausada se entremezcla con la tuya algo más acelerada por la cercanía.

Cuando parece que no hay más espacio entre vosotros porque apenas caben vuestros respectivos alientos,se acerca aún más a ti y casi involuntariamente te alejas un poco quedándote al borde de la cama. Y él sigue con su técnica, avanzando sin obstáculo hasta dominar tu colchón. El muy cardura sabe como hacer que no pienses con claridad incluso con el subconsciente porque, se mire como se mire, a esa distancia solo puedes pensar en tenerle cerca.
Sigue avanzando, como si estuviese empeñado en respirarte,y notas como de un momento a otro va a apoderarse de la cama y te va a deportar al suelo. Así que, dejándole dormir agusto, te separas tú tras una caricia en la nuca. Su sonrisa permanece, y tú, sentada en el suelo, sigues deleitándote con ella. Es inusual hasta para dormir y eso es de las cosas que más te gustan del ladrón de besos que conquista camas ajenas valiéndose de la técnica del despiste.





Algunos juegan con la ventaja de saber desarmarte, cuentan con esa capacidad innata:

"Y tú sigues con cara de tonta semidesnuda y embobada. Y sientes un escalofrío al pensar en la noche pasada"

(Fragmento de un texto pasado, que está vivo en un contexto presente)

sábado, 14 de abril de 2012

Alguien que te haga ser incoherente

Rara. Por mucho que me digas otras palabras que suenen más bonitas soy rara. No me considero especial ni diferente, sólo rara. Aunque la verdad a mi me gusta más llamarme extraterrestre o perro verde (palabras muy de mi repertorio) porque rara suena muy poco raro.
Algunas veces me parece que alguien consigue verle los tres pies al gato que dicen que busco incansablemente en mis reflexiones, pero en realidad a mi me parece que algunas veces lo mío es más buscarle tres gatos al pie. No es una frase hecha, es simplemente que nunca se me dará bien explicarte por qué odio todo lo previsible y lo monótono, pero al mismo tiempo me caracterizo por ser introvertida. Quizás es que no me parece que mucha gente pueda, o quiera entenderme, principalmente porque ya tienen bastante con escucharse a ellos mismos como para andar escuchando las propuestas de una chica a la que le da por escribir todo lo que se le pasa por la cabeza. Es probable que mi inminente introversión resida ahí: prefiero tomarme mi tiempo en encontrar a una persona auténtica, que llenar mis días de un trillón de cosas efímeras cuyo efecto cada día dura menos.
...

Ayer escribí una historia para ti. Si para ti. Para ti que lees esto y te preguntas quien me inspira. Me inspiras tu con tu vida ordenada. Me inspiras tu con tus patrones establecidos. Me inspiran tus ganas de enterrar todas las preguntas que no encajan con lo que algunos esperan de ti. Me inspiran tus miedos y tus inseguridades porque son las mías, y me inspira que algunas veces te pares y te preguntes ¿cómo puedo llegar a ser feliz?
Si necesitas que alguien te desordene un poco la vida ya estoy yo aquí, que si hay algo que me caracteriza es precisamente eso: el orden desordenado. Así que aquí esta la historia que apareció el otro día por casualidad entre mis pensamientos. Es para ti si llevas una temporada haciendo autostop sólo para escapar de la asfixiante monotonía.




(Si tu razón no saca a pasear a tu corazón, si actúas casi de manera robótica y milimetrada, si no arriesgas y no te dejas llevar, perdona que te diga :eso no es amor. ¿Y qué es amor? Si encuentras a alguien que te haga ser incoherente quizás te topes con él :) Nada de búsquedas desesperadas, ni de cuentos de hadas. Vive a lo loco y sed "dos cuerdos que juntos se vuelven locos", sed felices sin necesidad de proclamarlo. :) (:




        ¿Puedes decirme por qué te enfadas?
        ¿Enfadado yo? Simplemente no entiendo nada. Me parece que en vez de tratar de que salgas conmigo cada vez que hablamos acabo intentando que me expliques algo así como un problema de física que no soy capaz de entender. Y sinceramente, ya me estoy hartando. A mi me importa un pepino la física, yo solo quiero que me digas de una vez que necesitas para darme una oportunidad, porque yo quiero algo contigo. Me gustas, y no soporto tener que resolver ecuaciones, sistemas y logaritmos cada vez que me dices como podría haber una mínima posibilidad...
        Es que yo no puedo hacer nada por enamorarme, simplemente tiene que ser que tu pasito a pasito descubras como soy, y que cuando realmente sepas quien soy, si sigues creyendo que soy para ti simplemente te saldrá luchar por nosotros. Todo esto no es una receta infalible. Yo no puedo decirte qué puedes hacer para que yo me enamore locamente de ti. Sólo puedo decirte que te empeñas en preguntarme  un montón de cosas que no tiene sentido que me preguntes. Esta bien que hablemos, pero es que las palabras no sirven de nada en muchas ocasiones. Cuando sientas que no tienes nada que decirme puede que lo entiendas...
        Pero es que yo no sé actuar para enamorarte, yo no sé que decirte porque siempre estoy cagado por la respuesta filosófica que me darás, y en el fondo yo no quiero decirte nada, sólo quiero estar contigo.
        Escucha una cosa: el verdadero romanticismo no se esconde detrás de un puñado de flores, una caja de bombones, un par de frasecitas que no significan nada y que suenan excesivamente empalagosas y un paseo bajo la luna. Ninguna de estas cosas valen nada sin alguien que te haga ser incoherente.
        Te quiero.
        Justo eso es incoherente. - dijo acercándose lentamente.
El corazón de él aceleró bruscamente. Parecía que estaban a punto de llegar al famoso punto de no retorno por el que es famosa la lujuria. Así si más. Sin embargo alguién le llamó y se vio en la obligación de separarse de ella. Salió de la habitación con desgana y puso cara de que no quería que ella olvidara que tenían algo pendiente. Él pensó que su madre no podía ser más inoportuna, pero al instante se dio cuenta de que precisamente a partir de hechos inesperados es de lo que se forja un gran momento. Volvió fatigado. Como si hubiera vuelto corriendo para que ella no cambiara de idea. Ella estaba recostada en el sofá jugueteando como de costumbre con su anillo de la mano derecha. Tras un silencio que él quería convertir en el inevitable beso, ella añadió:
        El verdadero romanticismo es alguien que te empuje a hacer todas aquellas cosas que nunca te creíste capaz de hacer. Alguien que se de cuenta de quien eres y que arrase de un plumazo tus falsos principios, tus yo nunca, tus yo parezco y tus yo que va.
        ¿Tus crees? Pues puede que no lo esté haciendo tan mal, porque apostaría a que tu y yo juntos era uno de tus “yo nunca”.
        Cállate idiota.
        Cállame tu.





Digamos que el final de la historia se lo dejo a tu imaginación. Aunque puedo asegurarte que los dos se quedaron muy calladitos.

Pauli

17/02/11

… de como la clave está en buscar el momento en el que no hay palabras que valgan.

domingo, 11 de marzo de 2012

Nada de facilidades: Solo dificultan las cosas.

– ¿Por qué tiene que ser todo tan difícil?
 ¿Difícil? Yo no veo nada aquí que sea difícil.
 Perdona, quería decir ¿Por qué lo pones todo tan difícil?
Porque las facilidades sólo dificultan las cosas
¿Qué quieres decir? Eso no tiene sentido alguno.
 Siempre que nos ponen algo en bandeja nos emocionamos y pensamos que ya está todo hecho. Si a ti te ponen un canapé en las narices te lo comes, en cambio si alguien juega contigo a descubrir cuál es tu canapé preferido, y después te lo pide, lo disfrutarás más. Aunque sea el mismo canapé, en el mismo sitio, incluso con la misma compañía, el canapé te sabrá mejor si se te ha ido abriendo el apetito mientras  alguien te enseña lo mucho te conoce.
 Pero algunas veces es mucho mejor ir al grano. Lo fácil siempre es fácil y no hay más tu tía. De verdad, tienes que dejar de pensártelo todo tanto, si quieres que nos besemos deja de hacer un análisis a fondo sobre la situación, las consecuencias y la repercusión que tendrá en el pasado, el presente y el futuro...
Te equivocas. Yo no pienso nada de eso. Aunque a ti no te lo parezca yo ya tengo todo claro, eres tu quien se lo está pensando, porque cuando yo te lo pongo difícil huyes. Sabes que has ido a lo fácil y te preocupa que eso haga que yo te rechace. Deja de pensar que es lo más probable que pase... - Dijo mientras se tumbaba en el suelo del bar.
 ¿Qué haces ahí tumbada? Todo el mundo va a pensar que te pasa algo.
Estoy pensando.
¿Y no puedes pensar de pie? ¿O sentada en la silla como todo el mundo?
Estoy enseñándote lo que hago yo cuando necesito verlo todo desde un punto de vista diferente.
Pensaré tumbado donde nadie pueda mirarme.
 No lo harás. Puede que te tumbes, incluso llegarás a pensar en algo, pero no conseguirás ver nada de lo que te digo. Para ver todo con otros ojos lo primero que hay que hacer es olvidarse de todo aquello que se supone que hay que hacer, de todo lo imposible y lo improbable. Hay que olvidarse de que se está siendo observado, juzgado o criticado para concentrarse en el punto de vista de algo ciego. Ese algo que no ve, pero que siente, ese algo que no entiende de normas,y que sabe exactamente que es lo que te hará feliz. Eso que bombea sangre por tu cuerpo y se acelera cuando menos te lo esperas. Eso que te permite hacer locuras y que aniquila la razón en busca de la felicidad...









Ella seguía hablando, y él ya se había tumbado en el suelo con ella. Los manteles les cubrían, y un camarero no lograba comprender como la tierra podía haberse tragado a esos dos jóvenes a los que estaba a punto de atender. No obstante sentó rápidamente a otra parejita en la mesa sin percatarse de que ellos dos seguían bajo el mantel:
Ese al que tu llamas corazón es quien te ha guiado para que acabemos debajo de una mesa. Estoy segura de que nunca se te habría pasado por la cabeza esta situación...
 Eso a lo que yo llamo corazón ha pisado el acelerador desde que estás tan cerca.
 Esto es a lo que me refería. Era muy difícil que hoy acabásemos debajo de una mesa y viéndoles las bragas a esta pobre chica. Sin embargo, nunca había sido tan fácil que nos besáramos...

Él pensó que el momento  había llegado, y que ella se lo estaba pidiendo a gritos, sin embargo ella interrumpió ese silencio que parecía preceder a ese beso.

¿No es así mucho más emocionante? Todo esto me recuerda a cuando era pequeña y ponía una sábana sobre la mesa del salón y me tiraba horas jugando con mi hermano a que éramos náufragos y podíamos disfrutar sin normas de nuestra isla desierta. Sé que esto se parece más al suelo de un bar que a la playa de una isla, pero yo si que creo que aquí debajo no sientes el miedo a ser juzgado por la sociedad. Aquí no te importa no seguir la norma, y te muestras tu mismo tal y como eres. ¿Y sabes una cosa? Por fin he demostrado mi teoría de que eres especial, de que sólo intentas parecerte a los demás porque eso es teóricamente lo más atractivo. Sin embargo, ahora estaría dispuesta a dejarte que te acercaras si no fuera porque esto no es una isla desierta...
Si que lo es. Lo que pasa es que se te está gastando el poder de verlo todo desde otro punto de vista.
Dejaré que me beses cuando...
Cuando no te deje hablar ni un segundo más, porque no hay nada que decir. Estamos en una isla y aquí la única norma es seguir a esa cosita ciega que tenemos dentro y que se acelera cuando a ti me acerco.


Se quedaron bastante tiempo tumbados bajo la mesa. Se dejaron llevar por las olas de su isla, y cuando decidieron salir la única explicación que dieron a la parejita indignada fue “ Esta es nuestra isla. Aunque parezca complicado de entender, en ella todo es mucho más fácil”


Pauli.
Hoy: 11 de el mes que va después de ese que es tan original.
Creo que es marzo. Pero nada de facilidades.

miércoles, 7 de marzo de 2012

CAMBIAR EL MUNDO ES POSIBLE!



sé que dura media hora, pero de verdad es un vídeo alucinante, me ha puesto los pelos de punta

miércoles, 8 de febrero de 2012

Tipo seductor, bohemio.

Tipo seductor, bohemio.



Tipo seductor, bohemio,
de música en el alma.
El de los acordes:su gremio.
De guitarra en mano,
y musa en cama.



Lo que de él me atrapa es todo.
Tipejo de hoy, y no hay mañana.
Son sus maneras, son sus modos,
son sus notas que arañan mis entrañas.



Dormía el Sol y brillaba la Luna,
noté como tus notas me desarmaban.
Nos comimos las estrellas una a una,
el alcohol o tu música me desnudaban.




Piel con piel bailando y jugando,
fumándonos la noche entre las sábanas.
Piel con piel: borrachos perdidos,
fumándonos la noche de madrugada.



El amor nos hizo, o el amor hicimos,
amanecimos sonriendo: tú tarareabas.
Robándonos el aire y los suspiros,
con tu mirada infinita me perforabas.



Guerra de almohadas: luces encendidas,
ebrios de vida: luces apagadas.
Tipo seductor, cazador de almas.
Alma de soñador, soñador sin trabas.

A patri





¿De quien habla la chica a la que le da por escribir?

Hablo de esos tipos con los que no es posible mantener la cabeza fría. Ellos y sus guitarras.
Sus notas y sus melodías hacen que hacen que ardas.



Y algunos diálogos nocturnos de los que dejan sin palabras...

-Vuélvete loca, mírame. Deja que el deseo fluya.
- Sabes que tú para mí, que yo soy tuya porque loca me vuelves cuando me miras así.


NOTA: el sex-appeal de los músicos

miércoles, 25 de enero de 2012

Capítulo 18: Los besos piden perdón a la experiencia.

Quería escribir un capítulo en el que pudiera disculparme a todos los que han gastado su tiempo leyendo al menos uno. Así mismo, sería éste un buen momento para pedir perdón a todos aquellos genios de la historia por escribir sobre la vida cuando aún me falta saber mucho hasta sobre mi misma. Sé que si el mundo fuera un gran postre mi concepción de la realidad abarcaría poco más que lo que ocupa la guinda. Incluso sé que mis historias, que parecen abordar muchas preocupaciones de la adolescencia, desembocan siempre en unas conclusiones que  parecen acusar más que construir. Por todo esto debo disculparme, pues la falta de experiencia en la vida me puede hacer aconsejar a veces sin tener conocimiento de todas las partes implicadas en los distintos problemas que planteo. Sin embargo, me gustaría aclarar que todo lo que escribo sólo intenta despertar en  quien lo lee el deseo de buscarse a sí mismo para ser feliz. Por todo esto, y aunque nada de lo que pienso  sea  en absoluto válido ante cualquier circunstancia, quiero avisar a los lectores de que los capítulos se inspiran en sentimientos en estado puro, por lo que los éstos sólo deberían suponer una propuesta de forma de vida.

Puesto que es justo ahora cuando mis sencillos capítulos cumplen la mayoría de edad no veo mejor momento para dar las gracias. Siempre he oído que los jóvenes somos el futuro del mundo, pero bajo mi punto de vista deberíamos valorar que las herramientas que tenemos los jóvenes para mover el mundo a día de hoy gracias a todos aquellos que nos precedieron y se atrevieron a levantarse y gritar que era posible llevar a cabo una idea. Otra cosa es que los jóvenes seamos capaces de aprovechar lo que ya tenemos y sacar nuestras ideas a la luz, porque es ahora cuando nos toca a nosotros hacer los deberes.

Los besos inexpertos piden perdón a la experiencia.






-A veces más es menos, y sólo quería que la experiencia supiera que los besos inexpertos saben que no saben-





Pauli.

Cuanta reflexión propia

domingo, 25 de diciembre de 2011

Capítulo 17: Demasiada preocupación por el envoltorio cuando al final siempre se rompe en cinco segundos y medio.

A unas pocas horas para levantarnos y descubrir si esta Navidad  los regalos que damos y recibimos son los acertados, he salido con mi madre  a comparar algo para adornar la casa. Todo estaba lleno de gente con prisas haciendo sus últimas compras y gastando las reservas de papel de regalo del centro comercial. Me he puesto a pensar cosas raras, como de costumbre, y me he dado cuenta que dentro del espíritu de la Navidad, una de las cosas que más nos preocupaban es decorar suficiente todo lo que nos rodea. Todos absolutamente todos los que nos encontrábamos allí estábamos obsesionados por decorar adecuadamente. Desde las dependientas que trabajaban a destajo, hasta una señorita que colocaba estratégicamente el turrón de chocolate para formar una pirámide perfecta.
Una chica  rebuscaba entre el montón de papeles de regalo, uno que combinara con la cinta que pretendía ponerle por encima, mientras un matrimonio se peleaba con la dependienta porque se les habían acabado todos los papeles de color rosa. Incluso yo estaba allí rodeada de decoradores compulsivos buscando algo para decorar mi casa. Yo ya sabía que vivía en una sociedad materialista, pero nunca me había parado a pensar cuanto nos importa que todo este perfecto.
De toda esta historia hay algo que me empezó a preocupar cuando empecé a pensar en todo esto, y que me sigue preocupando varias horas después. Mi preocupación está más allá de criticar el materialismo. Mi preocupación pretende avisar de que en realidad el envoltorio es poco importante.
La mañana de Nochebuena todas esas personas están preocupadas por idear cual es la mejor manera de empaquetar un regalo, y en cambio la mañana de Navidad unos pequeños monstruitos y otros no tan pequeños arrasan con todo el papel de regalo que se les pone por delante buscando no decepcionarse con lo que este papel esconde. Creo que esto nos debería hacer reflexionar si el envoltorio realmente importa algo, pero como eso es sólo lo que yo creo, proseguiré con los principales motivos de mi preocupación.

Me preocupa exageradamente que esta obsesión por decorar no sólo sea una obsesión Navideña, y te voy a intentar explicar por qué.

En muchos casos la falta de identidad personal  nace de la mano de la obsesión por demostrarle al mundo que tu envoltorio es de calidad, pues quienes viven locos por mostrar un buen envoltorio olvidan la importancia de que el regalo no decepcione. Es decir, si piensas que los que te rodean se fijarán en si los colores del papel de regalo combinarán a la perfección dejas de preocuparte por  enseñarle a alguien que tu no regalas las cosas típicas simplemente por salir del paso. Esto es como todo, preocuparte por si gustas por fuera hará que poco tiempo te quede por preocuparte si tu interior es especial.
Supongo que esto lo he aprendido tarde, pero ahora en cuando me doy cuenta de que decorar es sólo una forma de engañar sobre el verdadero contenido que esconden las cosas. Se piensa que si el regalo te entra por ojo al  final  gustará más, pero hay una cosa clara, las cosas no son como empiezan, sino como acaban, y al final siempre se descubre lo de dentro.

Por todo esto creo que es mejor quedarse con buen sabor de boca y dejar lo mejor para el final, no para lo que se ve a simple vista sino para lo que esa apariencia esconde. Por supuesto, esto no quiere decir que debemos envolver de forma chapucera, pero me gustaría que se pensara menos en lo superfluo.

Aunque no lo parezca, en todo este capítulo andan escondidas referencias sobre los besos, pero para todo aquel al que no le haya quedado muy claro, puedo hacer una última referencia en la que se vea claramente.


-Aquellos besos en los que nos guiamos únicamente  por el envoltorio serán siempre más frustrantes que esos en los que hayamos descubierto cuanto nos gusta el regalo. Sin embargo si nunca dejamos ver el regalo que llevamos dentro, el envoltorio nos dejará vacíos-


...Paula



Cuanta reflexión propia.

* escrito en la Nochebuena de 2010

viernes, 23 de diciembre de 2011

Capítulo 16: El muérdago te da el primer empujoncito...

¿Alguna vez te has dado cuenta de que nos pasamos la vida pidiendo permiso?
Es normal que sea así, porque cuando somos pequeños no tenemos ni criterio ni experiencia para valorar la situación, y cuando crecemos tenemos alrededor muchas personas en las que debemos pensar  antes de actuar. Sin embargo nadie pide permiso y espera ansiosamente esperar un no, bueno al menos casi nadie, porque está visto que hay gente para todo.  Hasta para pasar por la vida en automático sin pararse a pensar. 
Muchas veces sin embargo, cuando pedimos permiso la respuesta es no, y esto ocurre porque vivimos en una sociedad reglada en la que hay ciertas cosas que no son políticamente correctas o que los que te rodean no ven bien que hagas. Creo que después de 15 capítulos ya sabéis que estoy en contra de seguir algo por el simple hecho de que esté establecido, y mucho más de hacerlo por quedar bien ante los demás; Sin embargo yo entiendo que el ser humano necesita reglas principalmente para no dañar al resto de personas que nos rodean. Lo que pasa es que  cada vez que alguien no te de permiso para algo para mí la mejor opción es escuchar una explicación y hacerlo sin mirarse el ombligo por un momento comprendiendo si realmente es razonable lo que se argumenta y valorando objetivamente y sin tener en cuenta tus ganas si la regla establecida ha sido establecida con criterio. Sé perfectamente que esto es díficilísimo, pues somos seres incapaces de eliminar toda nuestra parte subjetiva, pero debemos intentarlo, pues una buena argumentación por nuestra parte puede poner la partida a nuestro favor. De todas formas, por muy buenos y objetivos que sean tus argumentos a quien le pediste permiso siempre tiene la última palabra, luego tú eres libre de obedecer o no atendiendo a las consecuencias...


¿Por qué me enrollo tanto con todo esto?


Pues muy sencillo, para que veas que el conseguir permiso es muy difícil porque los seres humanos actuamos a partir de prejuicios y leyes establecidas que tratan a todos los seres humanos por igual en todas las situaciones. Esto es así incluso  aunque todos seamos únicos y no actuémos de la misma forma ante dos situaciones idénticas. Por ejemplo, los padres tienden a pensar que las niñas son más indefensas e influenciables que los niños, y por tanto, sin tener demasiado en cuenta la personalidad de sus hijas las protegerán más insistentemente que a sus hijos. Esto está claro que depende de la persona porque hay chicas con las ideas muy claras y chicos que no las tienen tanto. Por lo tanto, lo que intento aconsejar es que dejemos de pedir permiso para todo, porque es cierto que hay cosas que necesitamos preguntar, pero puedes estar seguro de que no para todo se necesita la aprobación de alguien.

Si nos adentramos  en el mundo de los besos, pedir permiso se convierte en algo absurdo. Pedir permiso antes de dar un beso es de indeciso. Además si se pide permiso automáticamente, la improvisación desaparece y el factor sorpresa se esfuma, es entonces cuando entra en funcionamiento la parte racional del cerebro que hará que le de tiempo a pensar y a no darte permiso...

Es más si no te da permiso la situación es igual de incómoda que si después de besarte te dice que el amor no es correspondido...

Dejarse llevar por los impulsos es imprescindible, y  si se necesita un empujoncito en estas fechas el muérdago puede ayudar...
Yo creo que la tradición del beso debajo del muérdago surge cuando tras un momento de silencio uno de los dos por fin se decide a lanzarse sin preguntar, y después para justificarse inventa la tradición como si esta proviniera de una leyenda de amor...

Seguro que en ese momento entre la distancia mínima de seguridad, y lo irresistible que sonaba que se hubiera inventado una leyenda solo para besarla, ella se replanteo su relación con él...

Por eso yo creo que no debe darnos miedo arriesgar en el amor porque las situaciones diferentes son las que al final convierten la historia en especial. Además antes mencioné que nuestra sociedad está reglada, pero esta visto que NADIE puede poner reglas unánimes para todas las historias de amor, porque siempre seguirán existiendo personas con brillo en los ojos que luchen contracorriente por intentar mantener la intriga en todos y cada uno de los momentos de su historia.


Atrévete a inventar tu propio muérdago.



...Paula

Cuanta reflexión propia


PD: ese hombre fue un visionario que comprendió que antes de un beso sobran las palabras y que es mejor guiarse por impulsos y establecer así reglas mútuas que sólo hagan más morbosa e interesante la vida de aquellos que la comparten.

martes, 20 de diciembre de 2011

Capítulo 15: Los besos son sólo los cimientos. Es responsabilidad del arquitecto seguir el proyecto.

Admiro la capacidad de los arquitectos de imaginar . Imaginan sin descanso hasta conseguir imaginar casas únicas en su especie. Ojalá esa cualidad fuera más común a nuestro alrededor para que la creación sustituyera a la dominante no opinión, o lo que es lo mismo que la imaginación le ganara la partida a la indiferencia.

Este no es un capítulo dedicado única y exclusivamente a futuros arquitectos. Podría serlo pues no estoy segura de que alguien que tiene la mente estructurada a partir de  la indiferencia pueda llegar a entender la importancia de la iniciativa para salir adelante. Es más, creo que por más que los besos intenten que algunas personas olviden su ceguera provocada por otros y vean con claridad evidencias de que no son ciegos, tendrán siempre incrustado en el cerebro que ellos no ven. Es traumatizante pensar hasta que punto ha llegado el lavabo de cerebro generalizado, así que decididamente dedicaré este capítulo a los arquitectos.

Para todos los arquitectos: esos gracias a los que se construyen casas, y esos gracias a los cuales no se tiran por la borda historias con futuro.
Los que pertenecen al primer grupo son esos que tras estudiar una dura carrera,obtienen un título que les permitirá empezar a imaginar casas. En cambio, los que pertenecen al segundo grupo no son más que un grupo de personas que tienen en mente que es muy importante que los proyectos salgan adelante.

En este capítulo me voy a centrar más en aquellos que pertenecen al segundo grupo, y no porque no tenga mucho que decir de gente estupenda que aspiran a conseguir pertenecer al primero,sino porque un día me propuse destripar al máximo el mundo del beso y sus alrededores y creo que este mundo tiene más relación con el segundo grupo.

¿Quienes pertenecen al segundo grupo?
Cualquier arquitecto con ganas de empezar una historia desde cero.

Cuesta muchísimo decidir que día es el perfecto para poner los cimientos de tu proyecto.  Los cimientos son esenciales para que el proyecto sea sólido y en ningún momento se tambalee. No puede estar lloviendo porque todo el mundo sabe que con la lluvia los cimientos se estropean, pero tampoco debes elegir un día en el que el sol abrase porque será insoportable estar horas bajo el sol para ponerlos. Elegir el día es difícil y es importante, pero cuando por fin aparecen esos cimientos en forma de besos en seguida te das cuenta de si el proyecto final se desarrollará con éxito o no. Si en esos besos había el mensaje necesario, sin duda gran parte de las dificultades de construcción de la historia estarán prácticamente superadas,sin embargo en algunos casos los malos cimientos nos delatan que lo mejor es empezar de cero o parar la obra por el momento reconsiderando la situación.

El buen arquitecto además de diseñar un buen proyecto con ideas únicas e inimitables, tratará de construir con los materiales de mejor calidad posible.
Una casa terminada cuenta una historia que va desde sus cimientos hasta que es derrumbada.
Cada uno es el propio arquitecto de su proyecto con otra persona, aunque no cualquiera puede ser arquitecto, se necesitan ganas de crear.


Vuelvo a decir que hay una falta inmensa de creación en las historias compartidas, y que esto hace que los días sean todos iguales...
crea un beso, una palabra, un lugar, una regla, una costumbre, un objetivo...



Créame una habitación en la que sólo podamos entrar tu y yo. Ya que te doy el poder de ser arquitecto aprovéchalo. No hagas que nuestra casa se parezca en absoluto al resto de las casas de la avenida. Lo que quiero es que imagines una casa a nuestra medida en la que descubrir lo que somos y  compartir nuestra vida.


...Paula


Cuanta reflexión propia.


NOTA: texto escrito en diciembre de 2010. Dejé los "besos" abanonados, sin publicar porque tenía inspiración. Ahora no tengo tiempo, así que aquí está el capítulo 15

muerde la vida

HAIRCUT from MAMMOTH on Vimeo.